lunes, 12 de mayo de 2008

Sesión 27: China en el siglo XX

China comenzó siendo un desastre en el siglo XX y lo terminó siendo la segunda potencia más importante, después de los Estados Unidos. Esto es un todo un viaje en solamente un siglo, y para entender como sucedió debemos mirar atrás. China presumía la civilización más avanzada durante el siglo XVII. En tecnología, filosofía, gobierno, y comercio, el mundo tenía mucho que aprender de China, y los Chinos lo sabían. Sin embargo para el siglo XVIII, Europa ya había alcanzado a China. Entre los siglos XVI y XVIII hubo desarrollos en esta área, particularmente en ciencia, tecnología, y la vida económica, que hicieron que incluso estados Europeos solos, como Gran Bretaña, fueran más capaces de proyectar poder alrededor del mundo que el vasto Imperio Chino. Esto se pudo haber debido a la introspección creciente China: creían que no había nada más que aprender fuera de sus fronteras. Así, aunque China inventó el hierro y la pólvora siglos antes que nadie en Europa, los Chinos no consideraron las diferentes maneras en las cuales podían utilizar estas invenciones. Más aún, aunque la marina China y su flota comercial estaban extremadamente adelantadas, China nunca fue a conquistar océanos más amplios, aparentemente contento de permanecer siendo el centro de la civilización mundial.
China comenzó a quedarse detrás de los estados Europeos a mediados del siglo XIX. Entre el surgimiento de la industria y la competencia de siglos entre estados, los Europeos se probaron capaces de proyectar poder alrededor del globo. Los Británicos y los Franceses por ejemplo, comenzaron a explotar China completamente al principio de las Guerras de Opio. Los Británicos pelearon la primera guerra solos de 1839 a 1842. La segunda, vio a los Británicos y a los Franceses aliarse en contra de China, y duró de 1856 a 1860. Después de perder estas guerras, China esencialmente perdió el control de sus fronteras, y los mercaderes Franceses y Británicos controlaron los términos del comercio Chino con el mundo exterior. Más potencias pronto se unieron a Gran Bretaña y Francia, y para el final del siglo XIX, China había sido esencialmente desmembrada en múltiples esferas de influencia. Como noté en la conferencia pasada, de los estados Asiáticos tan solo Japón fue capaz de resistir el ataque de las potencias agresivas e industriales Europeas. Desafortunadamente para Asia, Japón pronto se comportó igual de mal que el resto y también buscó su propia esfera de influencia en China. Desde la perspectiva de un Japón con creciente poder, las dos guerras mundiales eran el intento de Japón para echar a las potencias occidentales de su esfera percibida. Ultimadamente Japón perdió esa competencia, y no fue sino hasta después de 1945 que China determinó su destino propio de nuevo y se afirmó a sí misma como una potencia mundial.
En esta sesión, voy a dividir la historia China del siglo XX en dos partes. La primera cubrirá el periodo de 1911 a 1949. La segunda comenzará en 1949 y terminará en 1989. Comenzaré en 1911, el año de la primera revolución China. En 1911, el decaído Régimen Imperial decidió nacionalizar el sistema de ferrocarriles Chino. Esto ocasionó revueltas en toda China, y grandes regiones del país se volvieron independientes de la autoridad central. Esta revolución marcó el final de una época, ya que casi 2’000 años de tradición imperial China llegaron a su fin. El siglo XIX había destripado a la monarquía y a la tradición China de su autoridad, y muchos Chinos comenzaron a sentir que la única manera de salvar a China era seguir ejemplos occidentales. Sin embargo el problema principal de la Revolución, fue que pronto descendió al faccionalismo.
En Febrero 12 de 1912, el último Emperador Chino abdicó y Yüan Shih-k’ai, un poderoso primer ministro, fue elegido como presidente. Un parlamento Chino fue establecido y al día siguiente el partido nacionalista de China, el Kuamintang, fue formado. Sun Yat-sen, un poderoso miembro del Kuomintang que hasta hoy es considerado el padre de la China moderna, colaboró con Yüan hasta 1913, cuando este último atentó un golpe de estado, y Sun tuvo que volar a Japón. En respuesta, Sun reorganizó el Kuomitang bajo el modelo de la sociedad secreta y más tarde un partido revolucionario. Yüan permaneció en el poder hasta 1916, cuando presiones políticas lo derrocaron. Yüan nunca fue capaz de resolver el problema más grande de China: en la ausencia de un autoridad central fuerte, los caudillos se habían apropiado de mucho de China. Entre 1912 y 1928 por ejemplo, había más de 1’300 de ellos controlando varias partes del país.
Durante la siguiente década los caciques regionales se dividieron China. Había un gobierno en Pekín, pero ya que estaba compuesto de caudillos, cualquiera que se encontrara fuera de la elite gobernante no tenía que escucharlo. Sun regresó a China en 1917, pero fue de nuevo expulsado por un caudillo. Regresó otra vez en 1923 y fue capaz de hacerse el líder de facto de China, gracias al poder cada vez mayor del Kuomintang, aunque murió de cáncer en 1925, dejando China en un estado de cambio.
Sun fue importante porque popularizo la causa nacionalista en China, pero su liderazgo intelectual y futuro vino de otra parte. Aunque Sun se pasó la mayor parte de su vida en el exilio, fomentando la revolución, nuevas ideas y corrientes comenzaron a aparecer en Pekín. En 1916, un intelectual Chino llamado Chen Duxiu fundó un periódico llamado Nueva Juventud que sermoneaba el rechazo de la cultura China y la adquisición de habilidades occidentales. La revista de Chen no fue no éxito notable. El nacionalismo Chino estaba tan dispuesto a rechazar al occidente, como a abrazarlo. Y Chen nunca tuvo una solución al problema real de China en el sentido de que a los campesinos les daba exactamente igual. Las motivaciones más fuertes para el cambio vinieron al final de la Primera Guerra Mundial, con la adquisición de Japón de un mandato en China de la provincia de Shantung. Cómo recordarán de su conferencia en Japón, Alemania controlaba esta provincia, pero Japón se la quitó. Dada la fortaleza de Japón, había poco que los poderes Europeos podían hacer para quitársela. El gobierno Chino estaba tan enojado con el mandato Japonés que el gobierno se rehusó a firmar el tratado. La oposición pública a Versalles hizo estallar un movimiento nacional que llegó a ser conocido como el “Movimiento del 4 de Mayo.” Comenzando con estudiantes en Pekín, este movimiento se extendió a través de China y se transformó en una serie de huelgas y boicots en contra de los bienes Japoneses. Todo tipo de urbanitas, desde intelectuales, políticos, a obreros, se unieron al movimiento. El movimiento falló en desplazar a los Japoneses, pero mostró que nuevas corrientes intelectuales se estaban formando.
Es en este contexto que debemos considerar el surgimiento del Comunismo en China. En 1918, un grupo de estudio Marxista apareció en la Universidad de Pekín en respuesta a la Revolución Rusa. Muchos miembros del Movimiento del 4 de Mayo se unieron a este grupo, y un nombre importante entre ellos—aunque no era importante en el momento—fue Mao Zedong. Para Julio de 1921, un grupo de intelectuales en Pekín fundó el Partido Comunista Chino en Shanghai. Este partido activamente luchó con la inercia China, y se volvió un arma importante en contra de occidente, ya que oficialmente estaba en contra del capitalismo, una importación occidental.
Durante los 1920’s, China lentamente readquirió el control sobre su territorio. Los poderes occidentales y Japón devolvieron sus mandatos, aunque retuvieron sus derechos comerciales. Aún así parecía que China estaba emergiendo de nuevo como un estado independiente. El nuevo estatus de China valía sin embargo, tanto como la voluntad de los Estados Unidos y su habilidad para garantizarlo. Y después de 1919, los Estados Unidos gastaban más energía retirándose del mundo que involucrándose en él. En este contexto, el Marxismo se volvió una fuerza poderosa en China. Hasta Sun Yat-sen se comenzó a acercar al Marxismo, creyendo que su visión colectivista era apropiada para la historia y economía Chinas. Sun era afecto a decir que la nación siempre tenía que ser más importante que el individuo.
Las actitudes de Sun Yat-sen y su disponibilidad para tomar consejos del Partido Soviético Comunista hicieron posible la cooperación con los Chinos Comunistas. China todavía no estaba unificada, y por razones dogmáticas, los Soviéticos no querían una revolución comunista China en ese momento. Creyendo que una revolución burguesa nacionalista era necesariamente primero, los Soviéticos ordenaron a los comunistas Chinos a unirse bajo una causa común con los Kuomintang. Los Kuomintang aceptaron a miembros del Partido Comunista en sus filas. Uno de ellos era Mao Zedong. Y el jefe de la policía de Sun, Chiang Kai-Shek, fue a Moscú a estudiar. Sun también creó una academia militar que creó soldados para la nueva China.
La muerte de Sun en 1925 cambió la situación fundamental. Chiang, el teniente de Sun, aceptó la ayuda Soviética, pero estaba determinado a no permitir que los Soviéticos interfirieran en la política China. La unidad persistió inicialmente, ya que el ejército del Kuomintang había eliminado la mayoría de los caudillos para 1927. Incluso, mientras que el Kuomintang se volvía más poderoso, los Británicos renunciaron a sus concesiones comerciales en China y los Estados Unidos renunciaron a su parte de la indemnización de la Rebelión Boxer. Los nacionalistas parecían estar ganando el día. Aún así, mientras que Chiang estaba organizando el ejército y las ciudades, los Comunistas Chinos estaban ocupados en el campo. Mao Zedong, uno de los líderes del partido quería que los Comunistas organizaran a los campesinos, porque creía que eran fuentes de poder aún sin explotar. Esto requería un rompimiento con el dogma Marxista, ya que de acuerdo a Marx solamente el proletariado podía liderar una revolución. Los campesinos quedaban fuera de la escena. No obstante, para 1927, los Comunistas habían organizado a más de 10 millones de campesinos. Se habían ganado la lealtad de los campesinos a través de cosas prácticas como forzando a los terratenientes a bajar las rentas y perdonar deudas excesivas.
Las diferencias en énfasis entre Chiang y Mao llevaron a nuevos conflictos. Chiang se había aliado con poderes capitalistas y mercantiles dentro de ciudades Chinas. Con acceso a dinero y teniendo el control de las fuerzas militares mejores de China, para 1927 sintió que era tiempo de lidiar con los Comunistas. Atacó militarmente a los Comunistas, destrozó sus ejércitos, y declaró ilegal el Partido Comunista. Esto puso a los Soviéticos en una posición interesante. Querían un estado que fuera hostil a Gran Bretaña, pero también tenían que seguir el dogma Marxista. Después de que el Kuomintang parecía estar ganando, los Soviéticos retiraron a sus consejeros de los Comunistas Chinos.
El ataque de Chiang meramente desembocó en una Guerra Civil, ya que los Comunistas se retiraron al campo. Esto tuvo dos consecuencias importantes. Primero, la guerra le permitió a los caudillos Chinos restantes florecer, ya que Chiang no tenía las suficientes fuerzas para enfrentar a todos sus enemigos al mismo tiempo. Segundo, la guerra debilitó a China justo cuando Japón se embarcaba en una política de agresión. En 1931, Japón invadió Manchuria. En 1932, las fuerzas Japonesas invadieron Shanghai. En 1937, las fuerzas Japonesas tomaron muchas de las costas Chinas y comenzaron a moverse hacia el interior. El Kuomintang se retiró a Nanking. Sin embargo en este momento, los Nacionalistas se volvieron más conservadores y autoritarios, rescatando ciertas tradiciones Chinas para justificar sus políticas. Esto llevó a los intelectuales Chinos a retirar su apoyo.
Mientras tanto, el Partido Comunista continuó trabajando en el campo, deponiendo caudillos y organizando campesinos soviéticos. Para 1930, los Comunistas habían organizado un gran ejército campesino en la provincia de Kiansi y declarando la fundación de la República Soviética China. El Kuomintang respondió en 1934 atacando a los Comunistas en su santuario de Kiansi y forzándolos a irse al sur. Esta fue la famosa “Marcha Larga”, durante la cual Mao Zedong lideró a unos cuantos miles de seguidores en una difícil retirada a Shengsi. Los Comunistas Chinos parecían estar terminados como fuerza, pero la marcha hizo a Mao un héroe para este movimiento y cimentó su autoridad. Luego en 1937, los Japoneses atacaron y China de nuevo cayó en el caos. La guerra fue un desastre para la economía China y el Kuomintang. Para 1940, la Calle Burma que los Británicos y los Americanos habían estado utilizando para darle provisiones al Kuomintang estaba cerrada. Para 1941, la China interior estaba completamente aislada del mundo exterior. El problema básico era que Chiang se rehusaba a utilizar sus tropas en contra de los invasores Japoneses. Esperaba que los Estados Unidos derrocarán a Japón y quería mantener su ejército entero para la lucha en contra de los Comunistas. Esto era una política estúpida en dos niveles. Primero, su ejército se volvió débil. Cuando la batalla por fin llegó, sus soldados no lucharon bien. Segundo, la actividad de la guerrilla Comunista en contra de los Japoneses les hizo ganar un enorme prestigio nacional en China. Cuando los Japoneses fueron finalmente derrocados, los Comunistas parecían héroes nacionales.
Después de la derroca de Japón en 1945, China se hundió de nuevo en otra guerra civil. Sin embargo esta vez los Comunistas llevaban la mejor parte de ella, inflingiendo una serie de derrotas en las fuerzas Nacionalistas. Para el final de 1948, Chiang fue forzado a huir del interior a la isla de Formosa. Se llevó consigo la mayoría de las reservas de oro de China y artefactos del Museo Nacional del Palacio, prometiendo continuar la lucha en contra de los Comunistas desde la isla. (La apropiación de la colección del museo nacional sigue siendo un punto de desacuerdo entre los dos países). Al final, Chiang tan sólo fue capaz de fundar un estado pequeño autoritario con una economía increíblemente productiva que ahora es llamado Taiwan. Ha tenido el apoyo militar de los Estados Unidos desde 1955, cuando el Presidente Eisenhower le dio a Taiwan una garantía militar. Taiwan ocupó el asiento Chino en las Naciones Unidas hasta 1971, cuando las República Popular de China fue admitida y Taiwan fue expulsado. La historia moderna del interior de China comenzó con la declaración de Mao Zedong en Octubre de 1949 de la Repúblicva Popular de China. Esto marcó el fin de múltiples épocas históricas. Primero, representaba el final de la tradición burocrática Confucionista. Los Comunistas, tomando prestado de Europa, desarrollaron una nueva visión del individuo y de su relación con el estado totalmente nueva. Segundo, las potencias industrializadas e imperiales fueron echadas de China después de 150 años de interferencia. Europa, los Estados Unidos, y Japón ya no tenían ninguna influencia sobre la política interna de China. Claro, la ironía era que China ahora estaba lista para intervenir en los asuntos de todos los demás.
El programa radical del Partido Comunista para el cambio político y social requería que éste monopolizara el poder. Un Comité Central controlaba el Congreso Popular y el Politburo controlaba el Comité Central. El hombre que controlaba el partido era, claro esta, el Jefe Mao. Un ejemplo de que tan importante era su posición es que Mao fue el Jefe de la República Popular de China solamente hasta 1959, pero controló el Partido hasta su muerte en 1976. Su influencia en la política será aparente en esta sesión. Mao creó un sistema de arriba hacia abajo, de dirección, en el cual la disensión y los derechos individuales no eran respetados. Entre 1948 y 1951, él y los Comunistas instituyeron una purga viciosa de todos los elementos Nacionalistas, mandando millares de sus enemigos a campos de trabajo, donde normalmente morían. En términos económicos y sociales, el gobierno insistió en una colectivización rápida de la tierra e industrialización. En 1955, siguiendo modelos Soviéticos, los Chinos instituyeron el primer Plan Quinquenal, que establecía las prioridades para toda la economía China.
China decidió gastar su dinero en el desarrollo de infraestructura, construyendo calles y plantas de energía, y también plantas industriales pesadas que producían hierro y químicos. En este proyecto recibieron asistencia de valor de los Soviéticos, quienes mandaron consejeros y construyeron plantas enteras para los Chinos. Desafortunadamente, China también reorganizó su campo bajo modelos Soviéticos, tomando toda la tierra y controlando el mercado de la comida. En 1958, el Jefe Mao anunció lo que llamaba el “Gran Salto Adelante”. Esta política fue el mismo desastre que había sido la colectivización de Stalín. Como resultado de esta política de tomar toda la tierra de los campesinos y controlar el mercado de la comida, y de una serie de inundaciones empeoró la situación crítica 20 millones murieron.
El rompimiento Comunista con el pasado no era nada malo. Había unos cambios en la política que parecían avanzadas a los ojos modernos. El gobierno extendió el cuidado de la salud y la educación profundamente en el campo. Millones de personas ahora tenían acceso a doctores y libros. Lo que había en esos libros quizás no siempre tenía sentido, pero para la gente experimentando el cambio esto parecía una ganancia. Además, los Comunistas oficialmente extendieron derechos de igualdad a la mujer—teóricamente, por lo menos. Hicieron ilegal la tradición de matrimonios forzados y la práctica antigua de vendar los pies, y legalizaron el divorcio y el aborto. Esta última política también tendría su lado oscuro, ya que después los gobiernos Chinos practicaron abortos forzados como parte de su política de población.
Al mismo tiempo que estos cambios domésticos estaban ocurriendo, el gobierno Chino cambió su política exterior hacia Asia. China y la Unión Soviética inmediatamente se acercaron después de la Revolución. En 1950, los dos poderes firmaron un Tratado Sino-Soviético que garantizaba treinta años de ayuda y amistad. En este contexto, China aceptó un papel secundario en la jerarquía Comunista, a cambio del ejército Soviético y equipo industrial. Mucho de este equipo después acabó en Corea, donde las tropas Comunistas empujaron a la fuerza de las Naciones Unidas comandada por los Estados Unidos y fuera de la Corea Comunista del Norte. Por su parte, además de dar ayuda, los soviéticos prometieron una campaña para que China recibiera el asiento de las Naciones Unidas que Taiwan estaba ocupando. Sin embargo los problemas pronto empezaron, ya que los Soviéticos muchas veces subordinaban su amistad a China a otras preocupaciones de política exterior. China con frecuencia se sentía alejada. Estaba mandando 50% de sus exportaciones a los Soviéticos y parecía no estar recibiendo tanto como otros poderes. Por ejemplo, la Unión Soviética arregló un préstamo para el gobierno de la India que hacía parecer muy pequeños los préstamos que se le habían hecho a China. Además, los Soviéticos seguido actuaban con arrogancia hacia los Chinos, diciéndoles que hacer, en vez de proveerles con consejos técnicos. Parte del problema eran diferencias ideológicas. La revolución de Mao había estado basada en los campesinos. Los Soviéticos creían que la revolución tenía que venir del proletariado. El sentimiento herido de los Chinos se volvió importante cuando una disputa surgió entre la República Popular de China e India.
En 1951, las tropas Chinas volvieron a ocupar el Tibet. Los Tibetanos habían ganado su independencia a principios del siglo XX gracias a la fuerza de las armas Británicas. Ese periodo había ahora terminado. En respuesta, los Tibetanos comenzaron un movimiento de resistencia, y los Chinos culparon a los Indios de apoyarlo. La Unión Soviética declaró su neutralidad en el conflicto, y esto enojó aún más a los Chinos. En 1959, la disputa se volvió un conflicto acerca de fronteras. Para empeorar aún más las cosas en 1960 la Unión Soviética le quitó la ayuda que le daba a China. Ahora China estaba confrontando hambruna y un conflicto de fronteras. En 1962, una guerra estalló en la cual perdió muy feo la India. Para 1964, China se volvió abiertamente hostil tanto con la India como con la Unión Soviética. El cambio de China fue crucial en dos niveles. Primero India, que había clamado un poco de liderazgo sobre el Tercer Mundo, ahora tenía un rial Chino, ya que los Chinos ofrecían su apoyo a movimientos de resistencia en todos lados. Segundo, China retaba a la Unión Soviética en la Guerra Fría, incluso llegando muy lejos al explotar un arma nuclear, también en 1964. El camino ahora estaba abierto para uno de los cambios diplomáticos más grandes del periodo de post-guerra, el reacercamiento entre China y los Estados Unidos. Esto vendría un poco después. Primero, ocurrirían más matanzas.
El Gran Salto Adelante hirió gravemente la reputación del jefe Mao. Voces comenzarón a surgir dentro del partido que pedían más competencia y un premio a la iniciativa dentro del sistema. Mao lidió con el problema removiendo a las voces disidentes del poder e instituyendo lo que él llamaba la Revolución Cultura. Esta Revolución ocurrió de 1966 a 1969 e implicaba una denigrar completamente a los intelectuales como una clase, no fueran a pensar diferente que Mao. Mao cerró las universidades e hizo que todos se involucrarán en labores físicos, como una manera de imponer la solidaridad. También soltó a sus Guardias Rojos en la sociedad, quienes eran esencialmente un grupo de matones que iban matando a cualquiera que pensara diferente. Todo el pensamiento estaba subordinado al de Mao, quién se había vuelto algo así como un profeta comunista. Para 1969, incluso Mao se dio cuenta de que la campaña había ido demasiado lejos y la clausuró.
En este punto debemos regresar al nivel de las relaciones internacionales. Las tensiones entre China y la Unión Soviética abrieron una puerta a los Estados Unidos. Los Estados Unidos se habían opuesto a la República Popular de China desde el principio. El gobierno era después de todo, Comunista. De hecho, había un pleito despiadado dentro del gobierno de los Estados Unidos acerca de quién había “perdido” China al Lado Oscuro, pleito que terminó algunas carreras gubernamentales. El acercamiento entre China y los Estados Unidos fue el producto de dos importantes diplomáticos, Zhou Enlai y Henry Kissinger. Zhou era desde hace mucho tiempo aliado de Mao y una importante figura en la jerarquía Comunista. Tan sólo él tenía prestigio social y político para acercarse a los Estados Unidos. Henry Kissinger era el Secretario de Estado de los Estados Unidos bajo la presidencia de Richard Nixon. Aquí el presidente era el más importante. Como un ardiente anti-Comunista en los 50’s y 60’s, tan sólo él tenía el suficiente prestigio para acercarse a los Chinos. En Julio de 1971, Kissinger visitó China para negociar la visita subsiguiente del Presidente. En Febrero de 1972, Richard Nixon hizo su visita dramática e histórica a China. Los Soviéticos odiaron esto, y fue un importante elemento en lo que fue llamado el Détente entre la Unión Soviética y los Estados Unidos en los 1970s. Hablaremos de esto en otra sesión.
Zhou Enlai fue una importante figura no sólo por su papel diplomático, sino también por sus actividades dentro del partido. Zhou nunca fue tan doctrinario como Mao, ya que trabajaba duro para rehabilitar algunos de los líderes del partido que habían cruzado a Mao al pedir una reforma económica. Uno de los rehabilitados era Deng Xioaping, en efecto el arquitecto de la China de hoy. Deng era un Comunista desde hacia mucho tiempo. Había estudiado en Francia durante los 1920’s, donde se unió al movimiento Comunista. Había participado en la Larga Marcha, y servido en muchas oficinas claves del partido durante los 1940s y 50s. Sin embargo era un pragmático en la política y su respuesta al Gran Salto Adelante lo llevó a un conflicto con Mao. Deng era una de esas personas que quería más incentivos para la producción. Deng fue atacado durante la Revolución Cultural y pedió todos sus puestos altos en el partido. En 1973, Zhou lo rehabilitó, y Deng se levantó para unirse al Politburo. Sin embargo cuando Zhou murió en Enero de 1976, los elementos Maoistas purgaron a Deng de nuevo. Estuvo fuera hasta Septiembre de 1976, cuando Mao murió. En este punto, el establecimiento se volvió en contra de los Maoistas que quedaban y el camino estaba despejado para Deng. Para 1980 Denga había asumido la antigua posición de Jefe de Mao. Los seguidores de Deng se volvierón Ministo y Secretario General del Partido Comunista Chino.
Deng instituyó una serie de reformas fundamentales en la economía. Descentralizó el manejo de la economía e hizo el planeo central más flexible. Esencialmente los administradores regionales y las cabezas de las fábricas ahora tenían más libertad para instituir políticas y buscar ganancias. Los granjeros de China tuvieron más control sobre su propia producción y les fue permitido mantener sus ganancias. La producción de comida rápidamente explotó. Deng también expandió los contactos culturales con occidente y permitió a inversión extranjera en empresas Chinas. No todo era color de rosa en China, sin embargo. Deng también fue responsable de la política de control poblacional más agresiva en el mundo, que incluía abortos forzados para aquellas mujeres que quisieran tener más de un hijo. Además, cuando las políticas de Deng crearon un anhelo de más libertad entre los jóvenes, apoyo que los tradicionalistas tomaran medidas duras en contra de ellos. Aunque Deng se bajó del Comité Central Chino en 1987, dio el visto bueno al uso de las fuerzas en contra de los estudiantes que demostraban en 1989 en la Plaza de Tiananmen.
Así que Deng ha creado, en gran parte, la China con la que nos quedamos. Prósperamente económica y militarmente poderosa, China ahora juega un papel completo en el juego internacional. Su reciente lanzamiento de un hombre al espacio sugiere que serán el próximo gran rival de los Estados Unidos. Los Estados Unidos eliminaron al último. Ahora veremos como se desenvuelven las cosas con este.