lunes, 28 de abril de 2008

Sesión 25: El Surgimiento de Japón y la Guerra en el Pacífico, 1850-1945

Para entender Japón y la Guerra en el Pacífico, tenemos que acercarnos a la historia de la región en gran parte de la misma manera que hemos considerado la historia Europea, es decir como sucesivas apuestas por la hegemonía. Hasta mediados del siglo XIX, China había ocupado una posición preeminente en Asia, muchas veces controlando gran parte de Asia y manteniendo a otras potencias como tributarios. Sin embargo cuando los Europeos arribaron a la fuerza, durante el siglo XIX, el periodo de liderazgo sin disputa de China había llegado a su fin, y cada sociedad Asiática tuvo que entenderse en los términos de la nueva estructura de poder. Los Europeos tenían mejores barcos, mejores armas, y economías industriales poderosas, y utilizaron estas ventajas para pelear concesiones económicas y políticas en toda la región. Entre las naciones Asiáticas, solamente Japón se levantó para retar a las potencias Europeas en sus propios términos.
Nada en la historia de Japón sugería que sería mejor soportar la agresión Europea más que la de cualquier otro país. En 1638, el tercer Shogun Tokugawa Ieyitsu (1604-1651) cerró Japón a los extranjeros, con la excepción de Nagasaki, cuyo comercio con extranjeros era estrictamente controlado. Esta política duró hast 1854, cuando el poder naval Americano orilló a los Japoneses a abrir sus puertos al comercio. En 1853, los Estados Unidos envió a Commodore Matthew C. Perry para abrir pláticas de negociación para el comercio en Japón, lo que hizo amenazando volar el puerto Japonés de Uraga. En 1854, regresó con una fuerza naval más grande y negoció un acuerdo para mejorar el trato de los marinos naufragados, los derechos de los barcos de Estados Unidos para comprar provisiones, y abrió la puerta para privilegios comerciales futuros. En 1858, los Japoneses fueron forzados a firmar un acuerdo comercial y de fronteras con los Estados Unidos que más tarde también incluiría a Gran Bretaña, Francia, Holanda, y Rusia. Las repetidas retiradas de los Shogunes ante la fuerza de las armas de occidente hacían ver al Shogunato débil y perdió a la institución.
En 1867, un grupo de reformistas sostuvieron un golpe en nombre del emperador y derrocaron al último Shogun. En el mismo año el Emperador Komei murió y fue sucedido por su hijo Meiji Tenno (1867-1912). El Emperador Meiji fue la fuerza conductora detrás de la rápida modernización de Japón. Durante su reinado se abolió el feudalismo en Japón, se fundó una oficina postal, desarrollaron periódicos, se construyo un sistema de escuelas, y se reformó al ejército. Además, Japón se industrializó muy rápido. El gobierno fundó nuevos complejos industriales y luego vendió las fábricas terminadas al sector privado, muchas veces perdiendo ganancias. Así, para el comienzo de la Primera Guerra Mundial los bienes manufacturados en Japón competían bien en el mercado mundial. En 1897, Japón puso su moneda en el standard de oro, lo que era un pase para obtener respeto económico. En 1899, los Japoneses negociaron un tratado con los poderes Europeos para eliminar cualquier derecho especial que tuvieran en tierra Japonesa. Para el final del siglo, Japón se había unido completamente al club industrializado.
Al unirse al club de las naciones poderosas sin embargo, Japón también comenzó a actuar como una de ellas. En 1895, Japón se anexó la isla de Formosa, justo debajo de las narices debilitadas de China. En 1902, los Británicos pensaban que los Japoneses valían lo suficiente para hacer una alianza; esto en realidad era un reconocimiento de los Británicos hacia los Japoneses porque éstos se habían vuelto lo suficientemente poderosos para amenazar sus intereses. El poder d Japón se volvió muy claro en 1904, cuando los Japoneses lanzaron un ataque sorpresa en contra de la flota Rusa estacionada en Puerto Arturo, China. La subsiguiente Guerra Ruso-Japonesa fue muy mal para los rusos, y solamente la intervención americana restringió a los Japoneses y salvó a los Rusos de la vergüenza total. Sin embargo los Japoneses no estaban satisfechos y en 1810, tomaron Korea por su valor estratégico.
Así, para 1910 Japón se había vuelto claramente una potencia agresiva e industrializada. Luego dos cosas importantes ocurrieron. Primero, en 1911, el último emperador Chino fue depuesto por una revolución y China descendió al caos político completo. Segundo, en 1914, la guerra estalló en Europa. Estos dos eventos tuvieron importantes implicaciones estratégicas para Japón, así como también efectos directos en su economía. Estratégicamente, la falta de un gobierno poderoso en China invitaba más agresión Japonesa, mientras que la guerra en Europa hacía parecer que las colonias imperiales de Europa estaban listas para tomarse. En 1915, Japón le presentó a China sus famosas “21 Demandas”, que eran meramente una larga lista de concesiones que hubieran hecho de China un protectorado Japonés. Además, Japón tomó todas las colonias alemanas en China, algo a lo que los Poderes Entente difícilmente se podían poner. La guerra también era buena económicamente para Japón, ya que la necesidad Europea de materiales mantenía a las fábricas Japonesas ocupadas. En general, la guerra fue buena para los intereses Japoneses.
La intervención Americana y Británica limitó un poco a Japón en China, pero de todos modos obtuvieron casi todas de sus “21 Demandas”. Después de la guerra, Europa y América se concentraron más intensamente en Japón. Esto incluyó limitar las ganancias de la guerra de Japón en el tratado de Versalles y hacer de Japón un miembro original en la Liga de las Naciones. Japón pudo quedarse con sus colonias Chinas, por ejemplo, pero solamente como protectorados de la liga, no como territorio conquistado. Los Estados Unidos también trataron de restringir a os Japoneses a través de más diplomacia. En 1921, los Estados Unidos, Gran Bretaña, Japón, y Francia firmaron un Pacto de los Cuatro Poderes (Four-Power Act), en el cual se estipulaba que todos los firmantes serian consultados en cualquier “Cuestión Pacífica”. En 1922, dos tratados más fueron firmados. El primero fue el Tratado Naval Limitante de Cinco Poderes, en el cual los Estados Unidos, Bretaña, y Japón acordaban la formula de 5:5:3 para el tamaño relativo de cada marina. Francia e Italia también estaban incluidas, pero sus marinas no eran estratégicamente importantes. Luego vino el Tratado de los Nueve Poderes, firmado por las cinco potencias y los Países Bajos, Portugal, Bélgica y China, que garantizaba la soberanía de China y le daba a los nueve signatarios acceso equitativo a los mercados Chinos. Japón estaba encajonado diplomáticamente, por el momento, pero nunca estuvo completamente contento con el resultado y rápidamente se volvió un poder revisionista como Alemania e Italia.
Japón no era una potencia satisfecha, y la agresión subsiguiente fue el resultado natural de esta situación. Durante los 1920s, Japón se concentró principalmente en las reformas internas, y la economía Japonesa creció junto con la economía del resto del mundo. Sin embargo este periodo de expansión terminó en 1929 con la Caída de la Bolsa de Valores de Estados Unidos y la subsiguiente Depresión. Al progresar la Depresión, 50% de las fabricas Japonesas cerraron y las exportaciones nacionales decrecieron por dos tercios, dejando a Japón totalmente dependiente de sus mercados Asiáticos. El siguiente paso era predecible. En 1931 Japón invadió Manchuria y colocó un estado títere llamado Manchukuo. La invasión era supuestamente una respuesta al bombardeo de un ferrocarril cuyos dueños eran Japoneses, aunque después resultó que los Japoneses habían ocasionado el bombardeo ellos mismos. La Liga de las Naciones fue, como siempre, inútil. En Febrero de 1933, publicó un reporte que llamaba injustificada la invasión Japonesa, pero también proponía una colonia que hubiera hecho de Manchukuo un estado autónomo, teóricamente bajo soberanía China, pero en realidad bajo control Japonés. Ofendido, aún a pesar de esto, Japón dejó la Liga en Marzo. Su comportamiento se volvió un modelo para Italia y Alermania. En 1937, Japón se involucró en más agresión, invadiendo China después de una pelea (skirmish?) por fronteras y acabó ocupando la mayoría de la costa China. El gobierno nacionalista China fue forzado a retraerse a la (inland) a un lugar más seguro del país. Para 1938, las fuerzas Japonesas controlaban Cantón y mucho de la China central.
Dado el humor expansionista de China, la guerra en Europa proveía una excelente oportunidad para crear más maldades. Con la derrota de Francia y los Países Bajos, y los esfuerzos estruendosos en contra de Alemania, mucho de Asia sufrió de un vacío de poder. La situación era muy tentadora para los Japoneses, ya que si tomaban la Indochina Francesa, la Malasia Británica, y las Indias del Este Holandesas, podían ser autosuficientes en casi todas las materias primas importantes, especialmente con el petróleo. El único problema diplomático era idear como tomar toda Asia manteniendo a Estados Unidos neutral. En Septiembre de 1940, Alemania, Italia, y Japón firmaron un pacto de ayuda mutua que estipulaba que todos vendrían a la ayuda de cualquiera poder que fuera atacado por los Estados Unidos. Incluida en este tratado estaba una cláusula que le daba Europa a Italia y a Alemania, y Asia a Japón. En Abril de 1941, los Japoneses también firmaron un pacto de neutralidad con la Unión Soviética. Los Estados Unidos eran el único defensor de Asia.
En Septiembre de 1940, Japón ocupó Indochina del norte, inspirando protestas en América. La presión se volvió más intensa en Julio de 1941, cuando Japón se movió a Indochina del sur, ocupando bases Francesas en la costa. Esta acción era demasiado para los Estados Unidos, que respondió congelando todos los bienes Japoneses bajo control americano, e imponiendo un embargo en todas las ventas de petróleo. El embargo de petróleo fue una amenaza fuerte para Japón, ya que no tenían ninguna fuente doméstica de petróleo y ninguna de sus colonias producía petróleo. En Septiembre 6 de 1941, el gobierno Japonés decidió que si no se podía llegar a un acuerdo con los Estados Unidos dentro de unas cuantas semanas, entonces la guerra sería la única alternativa. Japón tenía que tener petróleo—sin o con guerra. Las pláticas continuaron hasta Octubre de 1941, aunque sin éxito. Los Estados Unidos hacían demandas imposibles que incluían que Japón renunciara a su tratado con Alemania e Italia, quitar a todas las tropas Japonesas de China y Asia del sudeste, y estar abiertos al libre mercado con China. Dada la situación, las demandas eran irrazonables, ya que Japón no iba a hacer ninguna de estas cosas. En Noviembre 26 de 1941, el Secretario de Estado de Estados Unidos Cordell Hull empeoró las cosas, mandando una carta al gobierno Japonés ordenándoles evacuar China e Indochina. Los Japoneses no le vieron sentido a seguir con las pláticas.
Con la necesidad de eliminar a los Estados Unidos de Asia, Japón lanzó un ataque aéreo sorpresa en la base naval más grande del Pacífico de Estados Unidos en Pearl Harbor, Hawaii, la mañana de Diciembre 7 de 1941. El ataque fue devastador. Cinco de los ocho barcos que formaban la Flota del Pacífico fueron hundidos y los otros tres fueron dañados gravemente. Tres cruceros de batalla y tres destructores también fueron hundidos. 180 aviones fueron destruidos, y 2’300 tropas fueron muertas. Al mismo tiempo, los aviones Japoneses atacaron una base aérea en las Filipinas, destruyendo más del 50% de la flota aérea del Ejército del Pacífico de los Estados Unidos.
A pesar de toda la destrucción el ataque fue un fracaso. Primero, no sacó a la primera potencia industrial del mundo de la guerra, pero profundizó su compromiso de luchar y ganar. En Agosto 8 de 1941, el presidente Franklin Delano Roosevelt le pidió al congreso Americano una declaración de guerra en contra de Japón, que rápidamente obtuvo. En Agosto 11, Adolfo Hitler y Benito Mussolini le hicieron el favor a los Estados Unidos de también declararle la guerra. Ahora los Estados Unidos estaba en ambas guerras, y desde ese momento el resultado de la guerra estaba decidido. Segundo, en una racha de mala suerte para los Japoneses, tres cargadores de aviones del Pacífico de los Estados Unidos estaban en alta mar la mañana del ataque de Pearl Harbor y sobrevivieron. Estos cargadores se volvieron la base del contraataque Americano. Tercero, la mayoría de los barcos que fueron hundidos se repararon y regresaron al servicio. Verán, no es bueno hundir un barco en un puerto, donde se puede levantar fácilmente. Solamente un golpe directo por una metralleta o un tanque de gasolina puede realmente destruir un barco en esta situación. Esto le ocurrió al USS Arizona, que todavía está al fondo de Pearl Harbor.
Uno de los oponentes más firmes de la guerra en Japón era el Almirante Yamamoto Isoroku (1884-1943), el mismo que planeó el ataque de Pearl Harbor. En el momento en el que el gobierno se decidió a favor de la guerra, Yamamoto le dijo a sus superiores que un ataque exitoso le permitiría correr libremente en el Pacífico por seis meses, pero que después de eso Japón enfrentaría la derrota. Yamamoto estaba en lo correcto en sus dos predicciones. Japón hizo lo que quiso durante seis meses. Para Enero de 1942, las fuerzas Japonesas habían tomado casi toda Burma, como también Guam, las Islas Gilbert, y Rabaul en Nueva Guinea. Para Febrero, controlaba la mayor parte de la abundante en petróleo Indonesia, y las Filipinas cayeron en Mayo de 1942. Japón planeaba tomar Nueva Caledonia, las Islas Fiji, Samoa y Midway, pero para este punto los Estados Unidos y Bretaña habían empezado a recobrar su equilibrio.
Inicialmente, las cosas se veían un poco sombrías para los Americanos; la mayor parte de su flota ofensiva estaba bajo el mar o reparándose. Aún así, mientras se reponían del desastre de Pearl Harbor, los Americanos estaban desesperados para aparentar que estaban haciendo algo. Así que las fuerzas Americanas planearon y ejecutaron un ataque atrevido y simbólico en Tokio. En Abril 18 de 1942, 16 bombarderos Americanos despegaron de cargadores de aviones en una misión al mando del Comandante James Doolittle, que pronto se volvería famoso, bombardeando exitosamente la ciudad y después volando a una base aérea en china, donde la mayoría de los aviones aterrizó sin problemas. El ataque no tuvo mucha importancia estratégica; los 16 bombarderos no pudieron hace tanto daño. Sirvió sin embargo, para incrementar significativamente la moral del lado americano.
Mientras que los Americanos estaban reconstruyendo su flota, los Japoneses hicieron unos cuantos errores estratégicos que ayudaron a nivelar el conflicto. Japón quería desesperadamente tomar la isla de Midway, ya que sus bases áreas y navales garantizaban el control estratégico del Pacífico central. La idea era que si Japón tomaba Midway, podía tirar a los Estados Unidos de la guerra. En Junio de 1942, buscando una pelea final, los Japoneses atacaron la isla con la mejor parte de su flota. Los Japoneses no sabían sin embargo, que los Estados Unidos habían roto sus códigos y sabían así, dónde y cómo atacaría la flota Japonesa. La batalla no marchó bien para Japón, y en tres días, cuatro de los pesados cargadores de aviones Japoneses y un pesado crucero de guerra se hundieron al fondo del mar. Este fue el punto de inflexión en la guerra, ya que los Japoneses no tan sólo habían perdido la mayoría de sus mejores cargadores de aviones, sino también sus mejores pilotos. Desde este punto en adelante, la marina Japonesa y Americana eran del mismo tamaño, y Japón no podía esperar producir más que la máquina industrial de los Estados Unidos. Con la derrota de Japón en Midway comenzaron los grandes saltos por las islas en la marcha hacia Japón. Los Japoneses habían esparcido sus tropas a través de muchas islas en el Pacífico, tratando de controlar los más puntos posibles. Los Estados Unidos respondieron con una estrategia de tomar solamente las islas más importantes. Atacaban una locación estratégica que tenía un campo de aterrizaje o puerto importante. La primera verdadera prueba de armas Americanas en el Pacífico llegó en Julio de 1942. En Julio 6, los Japoneses aterrizaron tropas en una de las Islas de Salomón, llamada Guadalcanal, y comenzó a construir una base aérea. Los Americanos respondieron casi inmediatamente, y una batalla de seis meses prosiguió, luchada en tierra y mar. Los Japoneses perdieron más de 24’000 muertos en tierra y los Estados Unidos 1’600. En el mar las pérdidas fueron aproximadamente iguales, con cada lado perdiendo múltiples cruceros de guerra, barcos de guerra, y por lo menos un cargador. Esta batalla fue importante sin embargo, porque paró el avance de los Japoneses hacia el sur y significó que nueva Guinea y Australia ya no estaban amenazados. También hubo enfrentamientos grandes en Burma en este momento, y muchos soldados Británicos confrontaron una fuerte oposición. Los enfrentamientos no fueron sin embargo centrales en el destino de la campaña, ya que la única manera de terminar la guerra era tomar las islas donde residían los Japoneses.
El ejército de los Estados Unidos tuvo que abrirse camino a través del Pacífico para llegar a Japón. Las fuerzas Americanas tomaron las Islas Gilberto en Noviembre de 1943, las Marshalls en Febrero de 1944, las Marianas en Julio de 1944, y las Filipinas en Abril de 1945. La batalla en las Marianas fue importante y premonitoria. Fue importante porque al tomar la isla de Saipan, que era parte de las Marianas, Estados Unidos logró tener una base aérea que estaba dentro del alcance aéreo de Japón. En este punto, los Estados Unidos habían desarrollado el bombardero de cuatro motores más sofisticado del mundo, el Boeing B-29 Superfortress. Este bombero tenía más armas un dominio más amplio que su predecesor, el B-17 Stratofortress, que había sido utilizado en Europa para golpear a las ciudades Alemanas. Los B-29s Americanos comenzaron a bombardear regularmente las ciudades Japonesas, reduciendo mucho de Tokio a cenizas con las tormentas de fuego resultantes. El aspecto premonitorio de la lucha por Saipan fue el fanatismo de los defensores Japoneses. Casi 50’000 defensores estaban tan atrincherados que se necesitó una división de la Marina y una división del ejército para derrocarlos. (Esto eran por lo menos 40’000 personas). La defensa japonesa era tan fanática que terminó con un contraataque suicida en Julio 7 de 1944, en el cual la mayoría de los soldados Japoneses corrieron con voluntad y entusiasmo hacia las armas Americanas. Al final, los Japoneses perdieron 46’000 muertos en las Marianas, y los Estados Unidos 4’750.
Sin embargo las batallas en islas más importantes y difíciles para los Estados Unidos fueron en Iwo Jima y Okinawa. Iwo Jima era importante para los planeadores militares porque estaba a la mitad del camino entre las Marianas y Japón y hubiera sido una mejor base aérea que Saipan. Con una base en Iwo Jima, los luchadores Americanos hubieran sido capaces de escoltar a los bombarderos a Japón y de regreso, haciendo las rondas de bombardeo más efectivas. El ataque Americano en Iwo Jima comenzó en Febrero de 1945, y los soldados se encontraron con una firme resistencia. 20’000 defensores Japoneses se habían atrincherado incluso más profundamente que en las Marianas. A pesar de golpes constantes con artillería naval los defensores Japoneses se mantenían firmes, y la Marina tuvo que aterrizar en la playa en frente de fuerte resistencia Japonesa. Para Marzo, la isla estaba completamente ocupada, pero los Estados Unidos habían perdido 6’000 hombres. Los Japoneses habían peleado casi hasta con el último hombre.
Con Iwo Jima en la mano, los Americanos se volvieron a Okinawa, el último escalafón para llegar a la isla más sureña de Japón: Kyushu. Después de golpear la isla durante días con bombarderos, los Americanos lanzaron un asalto anfibio en Marzo de 1945. La batalla resultante duró hasta Julio y fue la más mortífera para las fuerzas Americanas desde Guadalcanal. Los Americanos perdieron 12’000 muertos y 36’000 heridos, junto con 34 barcos hundidos y otros 368 dañados. Los Japoneses perdieron el barco de guerra más grandioso del mundo, el Yamato de 72’000 toneladas, junto con 100’000 muertos. La naturaleza de la batalla y las medidas desesperadas de Japón son terribles de comprender. El Yamato había sido enviado en una misión suicida, con tan gasolina suficiente para llegar y ningún apoyo aéreo. Al final, repetidos golpes por bombas y torpedos Americanos la hundieron junto con su tripulación. Los pilotos kamikaze Japoneses repetidamente atacaban barcos Americanos. Y luego los Japoneses introdujeron una nueva arma suicida, la Baka, que era un planeador lleno de explosivos propulsado por un cohete. Los bombarderos Japoneses jalaban estos planeadores al área del blanco, donde el piloto prendía el motor y dirigía su bomba voladora al blanco. Las dificultades de esta campaña tuvieron un fuere efecto sobre los dirigentes militares de Estados Unidos, al comprender lo que una invasión de las islas internas costaría en términos de hombres y material.
Durante Julio de 1945 los Americanos bombardearon a Japón hasta dejarlo en ruinas. Noche tras noche, los ataques aéreos de NAPALM Americanos incendiaban ciudades Japonesas, a menudo creando tormentas de fuego en donde morían miles de personas. (Una tormenta de fuego ocurre cuando las flamas son tan intensas que el fuego consume todo el oxígeno de los alrededores. Así, la gente se asfixia, aunque el fuego en realidad nunca los toca). Las defensas en la costa eran particularmente atacadas constantemente, como en señal de preparación de una invasión Americana. Pero los Americanos habían decidido no invadir, esperando terminar rápido la guerra a través de una demostración masiva de poder destructor.
Tan solo dos semanas antes de jurar ser presidente de los Estados Unidos, Harry S. Truman se había enterado de un programa secreto Americano llamado el Proyecto Manhattan, que había desarrollado exitosamente la primera bomba atómica del mundo. Mientras que Estados Unidos planeaba la invasión de Japón, la estimación más conservadora de sus soldados muertos hablaba de 100’000. Los Estados Unidos habían perdido 170’000 hasta este punto en la Guerra del Pacífico. Dadas las estimaciones de pérdidas y la emergente rivalidad entre los Estados Unidos y la Unión Soviética, Harry Truman decidió echar la bomba en Japón. Esto terminaría rápidamente la guerra y le daría algo de qué preocuparse a los Soviéticos. En Agosto 6 de 1945, un solo B-29 llamado el Enola Gay salió de las Islas Marianas y voló hacia Hiroshima con solamente una bomba en su costado. Cuando la bomba explotó sobre Hiroshima, destruyó cinco millas cuadradas de la ciudad y mató a 70’000 personas, hiriendo otras 70’000. Con la guerra claramente en sus momentos finales, los Soviéticos se unieron, declarando la guerra en Agosto 8 y mandando una fuerza de invasión a Manchuria. Los Soviéticos pudieron haber ganado la guerra en Europa, pero no eran más que aves de rapiña en el Pacífico. Los Soviéticos tomaron las Islas Kuril como pago por sus tremendos esfuerzos en derrocar a Japón. Esto estaba justificado porque los Japoneses habían robado esta isla de los Rusos en 1855. (Japón todavía quiere la parte sur de las Islas Kuril de regreso). En este punto, los Estados Unidos confrontaba un problema: los Japoneses no respondieron a la bomba, pero tampoco hicieron ninguna declaración de rendición. Así que en Agosto 9 de 1945, otro B-49, este nombrado el Carro de Bock, salió de las Marianas hacia Nagasaki. Esta bomba era diferente de la primera; estaba hecha de plutonio, en vez de uranio. Los resultados no fueron, sin embargo, diferentes. 1.8 millas cuadradas de la ciudad fueron obliteradas y más de 40’000 personas fueron muertas. En Agosto 10, el gobierno Japonés envió una carta, finalmente aceptando el llamado de Estados Unidos de capitulación total. La ceremonia formal de rendición fue llevada a cabo en Septiembre 2. La guerra más destructiva en la historia del mundo había terminado.